El rocío de la noche llama a tu partida
Con campanas melodiosas que cantan entre ellas
Y te marchitas por dentro sin salida
Sensación petrífica que me invade
Cuando te toca dejarme sin noticias
En los muros se encuentran los frescos de un ayer
Se desvanecen con el tiempo y se convierten en cenizas
Ellas se esparcen endulzando el mar que cruza nuestras vidas
La última marcha sin presencia de tus pisadas
Las telas negras invaden las sabanas de la coordillera
Y las montañas suspiran con leves fumarolas
Destino cruento que nos separa
Cada uno con una nueva luz que nos espera
En un día sin rayos del sol, una noche sin faroles
La brisa me cubre de tus caricias perdidas
Mientras un pétalo roza lo que quedó de tu legado
Maritza Cervantes Macedo 15 / 08 / 2007


1 comentario:
Tus líneas son buenas... pienso q que escribiste pensando en el "destino", en la mayoría de destinos... que a veces uno tiene la mala suerte de tener lejos a quien uno quiere... q suele ocurrir... y lo q me pregunto, será autobiográfica?
Pero me gusta, tiene mucho sentido, querer a alguien y tenerlo lejos... o simplemente no poder estar con ella...
Bueno.
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